A mí Leo siempre me ha caído bien. Será porque es de las pocas constelaciones que tiene un nombre que me recuerda vagamente a una figura real, en este caso a un león agazapado. Bueno, eso me parece a mí.
Es una constelación fácilmente reconocible y hace años que me quedé con los nombres de Régulo y Denébola, sus dos estrellas más brillantes.
Esta Semana Santa recibían además la visita del planeta Marte, y eso bien merece una foto conmemorativa ;-)
Tratamiento digital: reducción de escala, borrado de píxeles muertos, añadido de textos, añadido del marco.
Canon 60D + 15-85 mm f3.5-5.6 IS USM EF-S
17 segundos, f4.6, ISO 1600, 56 mm equivalentes, con trípode.
No hay comentarios:
Publicar un comentario